Encontramos este bonito restaurante por casualidad y no nos decepcionó. La comida era muy buena (ñoquis, espaguetis con tinta de calamar, tomate y mozzarella,...) y no se puede superar la vista. El precio era medio (unos 140 euros para los cuatro) para Venecia. Sin duda volvería allí de nuevo y lo recomiendo.